Estos son los síntomas de Covid-19 que se relacionan con alto riesgo de ingreso en UCI y mortalidad

Los pacientes que presentan solo la tríada clásica de fiebre, tos y disnea son los de peor pronóstico a priori.

El tipo de síntomas y las características clínicas que presentan los pacientes de Covid-19 en el momento de su ingreso hospitalario puede servir de guía para predecir una mejor o peor evolución. Es la conclusión de una investigación vinculada al Registro SEMI-COVID-19 que, tras analizar una gran serie nacional de 12.066 pacientes hospitalizados por infección SARS-CoV-2 confirmada en España, identifica, establece y caracteriza cuatro grandes grupos fenotípicos.

Los pacientes que presentan solo la tríada clásica de fiebre, tos y disnea; aquellos que, además, tienen vómitos y diarrea; o los que sufren artromialgia -dolor en articulaciones y/o músculos-, dolor de cabeza y dolor de garganta son los de peor pronóstico a priori. En cambio, los que presentan síntomas como los de un resfriado común o con clara pérdida de olfato y gusto, son los de mejor pronóstico, de acuerdo con esta investigación cuyos resultados preliminares publica « Journal of Clinical Medicine».

El objetivo de este estudio, que firman 24 internistas de hospitales españoles, era identificar los diferentes fenotipos clínicos en la neumonía asociada a Covid-19 mediante el análisis de conglomerados y evaluar el impacto pronóstico entre los segmentos identificados en dichos pacientes.

La investigación no explica por qué unos síntomas se asocian a mejor o peor pronóstico, aunque «seguramente haya una base genética», explica a ABC el doctor Manuel Rubio-Rivas, médico internista miembro de SEMI y primer firmante del artículo científico. «Cada subfenotipo tiene unos genes diferentes que predisponen tanto a esos síntomas como a la escala inflamatoria. El siguiente paso en la investigación sería el estudio genético para tener el fenotipo completo», señala el especialista.

Del total de 12.066 pacientes incluidos en el estudio, la mayoría eran hombres (58,5%) y caucásicos (89,5%), con una edad media al diagnóstico de 67 años. Las principales comorbilidades previas al ingreso fueron hipertensión arterial (50%), hiperlipidemia (39,4%) y diabetes mellitus (19,2%)

El primer grupo (C1), que incluyó a 8.737 pacientes con los tres síntomas clásicos: fiebre, tos y disnea, fue el más grande y numeroso (72,4% de los que participaron en el estudio). El perfil más repetido en este caso era el de un hombre de edad avanzada y con mayor prevalencia de comorbilidades. El tiempo entre el inicio de los síntomas y la admisión hospitalaria también fue más corto que en los otros grupos identificados.

Uno de cada 10 pacientes de este grupo requirió ingreso en UCI y aproximadamente una cuarta parte de ellos (24,1%) fallecieron, lo que representa la tasa de mortalidad más alta de los cuatro grupos.

El segundo grupo (C2), con 1.196 personas (el 9,9% de todos los pacientes), presentó predominantemente ageusia -dificultad para detectar el gusto- y anosmia -pérdida del olfato-, a menudo acompañadas de fiebre, tos y/o disnea. Este grupo mostró el menor porcentaje de ingreso en UCI y de mortalidad (4,3%).

El tercer grupo (C3), con 880 pacientes (7,3% del total), tenía como síntomas predominantes artromialgia -dolor en articulaciones y/o músculos-, dolor de cabeza y dolor de garganta, que muchas veces también se acompañaba de fiebre, tos y/o disnea. Hasta el 10,8% de los pacientes C3 requirieron UCI y un 14,7% fallecieron.

El cuarto (C4), con 1.253 pacientes (10,4% del total), presentó diarrea, vómitos y dolor abdominal, frecuentemente acompañados de fiebre, tos y/o disnea. De estos, el 8,5% requirió ingreso en UCI y el 18,6% falleció, la segunda tasa de mortalidad más alta de los cuatro grupos identificados.

«Los cuatro grupos fenotípicos identificados pueden permitir a los facultativos que atienden estos enfermos, detectar solo con los síntomas presentes al inicio, aquel subgrupo de pacientes con peor pronóstico frente a aquellos con mejor pronóstico, para poder instaurar las medidas de tratamiento más apropiadas en cada caso, en una medicina de mayor precisión», apunta el doctor Manuel Rubio-Rivas. Este especialista destaca la importancia de la «información pronóstica» que puede conseguir el médico «hablando con el enfermo el día uno».

De esta forma, prosigue, si el paciente tiene un fenotipo de buen pronóstico no haría falta ingresarlo, mientras que los de mal pronóstico «entrarían con un manejo más agresivo sin esperar a la inflamación». «Ganar dos o tres días en Covid puede ser mucho», concluye el médico internista.

En general, los síntomas más comunes en los pacientes analizados fueron fiebre 10.346 (85,7%), tos (9.142, 75,8%), disnea (7205, 59,7%), artromialgia (3.794, 31,4%), diarrea (2.943, 24,4%), dolor de cabeza (1.402, 11,6%), dolor de garganta (1.191, 9,9%), ageusia (992, 8,2%), vómitos (891, 7,4%), anosmia (879, 7,3%) y dolor abdominal (738, 6,1%).

El número promedio de días desde el inicio de los síntomas de Covid-19 hasta el ingreso hospitalario fue de 6,7. La tríada de fiebre, tos y disnea estuvo presente de manera casi uniforme en los cuatro grupos clínicos identificados entre los pacientes estudiados.

Esta investigación forma parte de las más de 70 en marcha ligadas al Registro SEMI-COVID-19, en el que participan casi 900 médicos internistas de 214 hospitales de todo el país y que contiene datos de más de 17.000 pacientes con infección por SARS-CoV-2 confirmada.

Tomado de ABC Enfermedades- España

(Foto: UCI Hospital Rosario Pumarejo de López- Valledupar-Gobernación del Cesar)

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