Aprender a vivir

Stella De ÁvilaSi puedes, disfrútalo. Si te molesta, aléjate. Si no puedes alejarte, acéptalo. Y a veces la respuesta es NO.

Por Stella De Ávila

La vida es un camino lleno de sorpresas donde así como tenemos momentos de alegría, de triunfo, también enfrentamos épocas o situaciones donde no siempre las cosas salen como nos proponemos o como queremos.

Podemos proyectar, trabajar,  esforzarnos, pero no podemos garantizar resultados. Ya que a veces intervienen variables que están fuera de nuestro control. Por esta razón debemos desarrollar resistencia a la frustración y habilidad para enderezar las velas de nuestra embarcación, para ajustarlas hacia donde sople el viento a favor.

Debemos aprender a ser flexibles como el bambú, a pesar de que  se dobla ante el fuerte viento, cuando pasa la tormenta recupera todo su esplendor, su fortaleza y la  belleza que lo caracteriza.

Estas sencillas estrategias que entrego a continuación pueden hacer que tu vida sea más amable.

  • DISFRUTA CONSCIENTEMENTE LOS MOMENTOS DE FELICIDAD

Muchos  no saben que son felices, solo  logran comprenderlo cuando esas personas, lugares, situaciones, ya se han ido. Aprende a reconocer, valorar y vivir intensamente esos momentos de alegría y bienestar porque son los que te darán la fortaleza interior para seguir adelante, pero también aprende a soltarlos cuando ya no van más, en realidad todo lo que has amado con intensidad quedará dentro de ti, para fortalecerte y podrás acudir a esos recuerdos cuando necesites llenarte de fuerza, de valor.

  • SI NO PUEDES ACEPTARLO, ALEJATE.

Hay situaciones, personas, trabajos que nos hacen infelices y sin embargo no nos atrevemos a tomar la decisión de enfrentarlo.  La convivencia es una carretera de doble vía y a veces por más que pongamos de nuestra parte es muy difícil lograr el cambio, porque no podemos actuar sobre la voluntad del otro.  Otras veces eres tú mismo(a) que por más que te esfuerces por cumplir ya no puedes. Es necesario escuchar en esos casos más al corazón que a la cabeza. Porque aunque es la razón la que programa, organiza y ejecuta, es la motivación que nace en el corazón la que nos guía. Es el corazón el que pone la cuota de amor necesaria para superar las dificultades. Pero también es el que  dice si ha llegado la hora de partir.

Ese es el momento de realizar una evaluación; si ves que esa situación te está haciendo daño y puedes hacerlo – ALÉJATE-

  • SI NO PUEDES ALEJARTE. ¡ACÉPTALO! ASUMELO COMO UN RETO.

Aprende a transformar la percepción que tienes de la situación. Si asumes  el papel de víctima impotente ante lo que estás enfrentando, terminará causando estragos en tu vida, en tu salud.

Si no cambias la perspectiva, es a ti a quién terminará haciendo daño.

Hay trabajos que no soportas, hay personas tóxicas, expertas en hacer y decir cosas que dañan a los demás. Ya sea crítica, quejas, visión negativa de las situaciones, tienen el gesto, la palabra exacta para enrarecer el ambiente, para bajar el ánimo hasta del más optimista. En estos casos hay que saber cómo “desengancharse”.

Generalmente estas personas saben lo que tienen que decir, o hacer para provocar en nosotros la respuesta negativa que les da a ellos el poder para manipularnos, para dañarnos, para dejarnos sin defensas.  Si tú comprendes el juego y, a la próxima provocación desvías el estímulo que te envía logrando reaccionar de una manera más segura, serena, será la otra persona la que pierda el poder.

Cuando estamos indignados, en estado de estrés, presionados, el programa biológico bombea sangre a nuestra cabeza confundiéndonos, impidiéndonos que pensemos claramente.

Lo mismo sucede cuando sentimos temor, la sangre baja a nuestros miembros inferiores dejando nuestro cerebro “en blanco”, impidiendo pensar con claridad.

Cuando eso sucede, se consciente de lo que está pasando y trabaja para bajar los niveles, respira profundo tres veces. La respiración bombea oxígeno a la sangre permitiendo que recupere rápidamente su flujo natural  equilibrando todo el organismo, eso te ayudará a mantener el control. Cuando puedas, aléjate momentáneamente de la situación, ya calmado (a)  imagínate que eres un camarógrafo, enfoca la situación y pregúntate cuál sería  la mejor actitud ante esta agresión de mi jefe,  compañero de trabajo, pareja, cliente, etc. Mira la nueva versión de los hechos como quieres que se dé. Tu cerebro recibirá el mensaje.

El sentido del humor es una característica propia de las personas inteligentes, hacer chistes, cuentos, caricaturas de la situación, de la persona, de nosotros mismos, quita importancia al agresor, le quita el poder, eso ayuda a ser más llevadera la situación,  nos afecta menos permitiéndonos recuperar el control.

  • A VECES LA RESPUESTA ES “NO”

Hay que aceptar que el “NO” también es una respuesta. Cuando acudimos a otra persona, debemos tener claro que responder afirmativa o negativamente es  un derecho del otro.  No debemos resentirnos ni molestarnos. Cuando las cosas no salen como queremos podemos reaccionar de la mejor manera, podemos cambiar la estrategia. Ensayar nuevos caminos, siempre habrá una nueva oportunidad.

Es una ilusión pensar que podemos desconectarnos de las preocupaciones, conflictos, tensiones que genera el diario vivir pero sí podemos aprender a manejarlos sin perder el equilibrio, la salud.

Para ello hay que sacar toda esa energía negativa, todo lo que llevamos dentro y nos hace daño.

Es necesario contar con alguien que nos escuche sin juzgarnos, sin tomar partido, eso baja los niveles de estrés.

A veces estamos tan descontentos que la ira acumulada amenaza con ahogarnos, decimos para nosotros mismos “esto no me lo trago…” pero se lo tragó. Un engaño, incumplimiento, una canallada que no podemos tragar, se hace un nudo en la garganta, una bola en el estómago.

Esas pataletas, rabias, frustraciones, debemos soltarlas  porque si no estallamos.

Para pelear hay que aprender. Cuando enfrentamos un conflicto hay dos formas: “no escucho porque yo solo(a) tengo la razón”, “te escucho, siempre habrá una forma de llegar a acuerdos”.

Discute para encontrar soluciones o discute para terminar, para irte, para dejar atrás. Pero no vuelvas la vida una eterna pelea sin solución. Debemos cuidar lo que decimos porque hay palabras que no podremos recuperar.

En ocasiones el descontento es tan grande que vivimos buscando a nuestro alrededor en quien descargar nuestra ira acumulada. Si no lo logramos nos auto agredimos. El cuerpo recibe el impacto, El hígado, el páncreas, el estómago, el cólon, etc.

La neurociencia ha descubierto tres actividades que producen relajación cerebral.

Cuando estás con un vino de más. Lo cual a pesar de ser muy agradable no debe ser frecuente

Cuando hacemos meditación y la auto hipnosis.

Por las noches con la cabeza en la almohada y en relajación, le puedes hablar a tu sistema nervioso.

“Soy un globo, me desocupo de todo lo que me molesta, sale el cortisol, me acuesto en paz, dejo ir, suelto el pito y me elevo, soy un globo que se está desinflando…” Un sueño tranquilo y reparador puede ser la mejor solución. “Mañana será otro día”

Stella De Ávila- Psicóloga

Entrenadora Personal

Coach con Programación Neurolingüística

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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